En la actualidad, la licenciatura de Derecho es una de las carreras de mayor demanda y de grandes bondades para lograr estabilidad económica y éxito profesional.

Por supuesto que todos deseamos que la educación universitaria que tomemos nos reditúe alcances y satisfacciones, pero no solo por esto debemos sustentar nuestra decisión por estudiar Derecho, ni tampoco hacerlo, quizá por seguir la tradición familiar. Escoger estudiar esta carrera implica ante todo tener conocimientos básicos de lo que es el Derecho y a lo que nos vamos a enfrentar, no sólo durante nuestra formación académica, sino durante el tiempo que ejerzamos dicha profesión.

Para identificar si alguien tiene las aptitudes básicas para ser un buen abogado, los expertos en orientación vocacional recomienda reflexionar en lo siguiente:

Ante todo, debe gustarte leer mucho y tener el hábito de escribir. Durante la carrera y el ejercicio de la misma, serán tus herramientas básicas.

Ser abierto para intercambiar puntos de vista ante ideas distintas o contrarias a las tuyas. El análisis, debate y argumentación son esenciales para litigar con éxito.

Si no te cuesta trabajo entablar conversación con la gente, sean conocidos o no, estás en el camino correcto.

¿Eres de los que prefieren darle la vuelta a los problemas? Si tu respuesta es afirmativa, ten cuidado y piénsalo dos veces. La esencia del derecho radica en hacerle frente a los conflictos y buscar más de una posibilidad justa y con argumentos para resolverlos.

Te molesta llegar tarde a tus citas. Otro punto a favor; ejercer la abogacía debe implicar en todo momento puntualidad, además de compromiso y disciplina.

Y por último, aunque muy poca gente tiene gusto por ello, tampoco debe desagradarte por completo leer las letras chiquitas de los contratos, ya que en esta profesión es el pan de cada día leer y leer aún más todo tipo de documentación que incluyan normas, leyes o contenido reglamentario.